PRODUCTOS Y COLCHONES ORGÁNICOS

Los productos orgánicos son obtenidos de la recolección en el medio y de la agricultura orgánica natural. Se consiguen, limpian y procesan con métodos naturales y no perjudiciales; se logran sin la utilización de productos químicos ni la ocupación de sustancias o mecanismos que deterioren o aporten contaminantes al ambiente; prescinden de los agroquímicos.

Se contraponen al uso de materiales sintéticos Se transportan y distribuyen con los procesos sin impactos ambientales significativos.

Su consumo implica actitudes socialmente responsables, parte de un sistema rural de desarrollo sustentable e integral que incorpora al ser humano, al productor y demás personas que intervienen, como una de sus partes. Obedecen normas de producción, conservación y protección ambiental, no deforestan ni recurren a la quema, así como evitan la utilización de transgénicos.

Involucran un sistema de gestión de la producción vinculado con el fomento de la salud y sustentabilidad de los agroecosistemas, de la diversidad biológica, del aprovechamiento adecuado de ciclos y actividades biológicos y del suelo. Recurren a métodos naturales agronómicos, biológicos y mecánicos. Se define productos, alimentos y fibras textiles provenientes de sistemas que promueven la producción ambiental, social y económica sana y segura. Estos sistemas parten y respeta la capacidad y fertilidad del suelo para la adecuada producción.

Aceptan las exigencias y capacidades naturales de plantas, animales, medios y recursos. Optimizan lo más posible la calidad de producción y el equilibrio con el ambiente. La producción orgánica no ocupa abonos químicos, plaguicidas o productos de síntesis. Comprende y aprovecha las condiciones y leyes naturales para incrementar rendimientos, la productividad, la resistencia de cultivos y productos. Esta producción se certifica por medio de etiquetas orgánicas que verifican su obtención mediante prácticas apropiadas, con calidad ambiental. Se apega a la reglamentación, normatividad, la legislación y a los programas de certificación, que restringen, controlan y verifican la calidad de los productos y de sus procesos de obtención y tratamiento. Los colchones orgánicos comúnmente se elaboran con látex extraído del árbol del caucho.

El látex se somete a un proceso de transformación que consiste hacer el material moldeable con su batido y la obtención de porosidad del material por medio de las burbujas de aire contenidas. Se le da la compactación o se espuma para conseguir distintos tipos de elasticidad y densidad. Se le da forma con la ocupación de moldes y se cura para estabilizar su forma. Los colchones de látex no tienen gases o sustancias tóxicas, repelen el polvo y los ácaros, por tanto ofrecen a las personas alérgicas beneficios y condiciones adecuadas para su salud. Superan en gran medida a los colchones fabricados con rellenos sintéticos. Al dejar pasar más y de mejor forma el aire que los materiales sintéticos y aseguran una mejor ventilación, los colchones de látex no retienen en extremo el calor corporal, son más cómodos y se sienten más fresco en climas cálidos.

En climas fríos se convierten en acogedores y permiten el mantenimiento de la misma temperatura recibida de la persona ocupante. Son flexibles y se adaptan de forma natural y mejor al nuestro cuerpo. Los colchones orgánicos permiten la comodidad y no sienten demasiado calientes o pegajosos. Los materiales que recubren al colchón, comprenden la ocupación o combinación de telas y acojinamientos orgánicos, como son los de lana, bambú y algodón. Un verdadero colchón orgánico contiene sólo materiales y productos naturales y seguros, se convierten en biodegradable y garantizan su obtención con procesos ecológicos y respetuosos del ambiente. Este tipo de colchones muestran su etiqueta de orgánico.

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